La Pasión de Cristo

Por: Juan Carlos Bilyk

Estreno

2004

Director

Mel Gibson

Actores principales

Jim Caviezel (Jesús), Maia Morgenstern (María, Madre de Jesús) y Mónica Bellucci (María Magdalena).

Sinopsis

La película describe las 12 horas durante las cuales acontecieron la Pasión y Muerte de Jesucristo, culminando con la Resurrección. Está basada de manera excluyente en la Sagrada Escritura (en especial los evangelios); y secundariamente en la Sagrada Tradición; en distintas revelaciones privadas (en particular la de la beata Ana Catalina Emmerich, 1774-1824, titulada “La dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo”); y en algunas eficaces licencias artísticas del director (quien fue además autor del guión).

Intención del director

El actor y director de cine Mel Gibson, de nacionalidad estadounidense, de crianza y formación católica, pretendió narrar de manera realista los acontecimientos centrales de la fe cristiana, con suma fidelidad a la historicidad de los mismos. Buscó, con las potentes escenas que se desarrollan a lo largo del film, recordar a los cristianos lo que tienen adormecido de tanto observar imágenes estáticas, esto es, para que contemplen con devoción y amor lo que el Redentor hizo por todos los hombres, causando con la crudeza de las escenas el mismo impacto emocional y creyente que en la antigüedad provocaba a los cristianos la visión de esculturas y pinturas de Nuestro Señor colgado de la cruz. Es notorio también el lugar central que da a la Santísima Virgen, como coprotagonista excluyente del film, resaltando así la misión Corredentora de la Madre del Salvador.

Particularidades

El director ha conformado una obra maestra de la cinematografía universal, verdadero desquite del cine de temática religiosa, y que hasta el presente es fuente de inspiración e incluso de conversión de muchos que la han visionado. Para ello, se ha servido de impecables recursos técnicos (fotografía, iluminación, ambientación, vestimentas, efectos especiales, etc.), sumando una banda de sonido enteramente original (entre majestuosa e intimista según los momentos, y siempre emotiva); unos diálogos acertados y precisos (ya sean literales de la Sagrada Escritura, o adecuadamente creados para la ocasión e insertos en el guión); y con la novedad excluyente de haber sido grabada en los lenguajes originales de la época (concretamente el arameo y el latín). Sobre todo, es de destacar el nivel actoral de los intérpretes, comprometidos en lo más profundo con la personificación de los personajes, en especial los de Jesús y María, su Madre; así como los frecuentes y eficaces flashbacks (intercalación de secuencias referidas a un tiempo pasado) durante los momentos de la Pasión de Nuestro Señor (por ejemplo, Jesús siendo Niño, ya como adulto en escenas de la vida doméstica con su Madre, diversos momentos de la Última Cena, etc.).

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