“Es esencial en el camino de la vocación poder retirarnos como lo hacía Jesús, para escuchar la voluntad de Dios y acrecentar nuestra unión con Él”, comentó la Cath. Belén Zecchin, directora de la Casa de Formación.
El retiro se llevó a cabo del 10 al 14 de agosto en la Casa del Encuentro, en Bella Vista, y fue predicado por el padre Francisco Lázzaro.
“Además de las pláticas, las jornadas estuvieron acompañadas por distintos momentos de oración. Cada día rezamos el Rosario, pidiendo por las intenciones de la Fraternidad y de la Ciudad. También compartimos la Santa Misa y tuvimos un momento central de Adoración Eucarística, en el que oramos siguiendo los modos que nos enseña nuestro padre Santo Domingo”, explicó la Cath. Belén.
La Casa de Formación es un espacio de Fasta destinado a acompañar a las mujeres que se encuentran en proceso de discernimiento vocacional. Allí, en un clima de vida fraterna, cuentan con los medios necesarios para profundizar en su llamado y prepararse para consagrar su vida a Dios.