El 3 de octubre se realizó la 52.ª Peregrinación Juvenil a Luján, bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, de la que participaron 2.700.000 personas.
Desde hace varios años, la comunidad de Fasta Buenos Aires organiza un grupo de apoyo y acompañamiento para quienes peregrinan a Luján. Este año, el encargado de dirigirlo fue Alejandro Colman, quien destacó: “Sabía que iba a ser difícil y, sin embargo, desde el principio, la confianza fue total. Primero, porque era María la que nos convocaba nuevamente a ponernos en camino hacia su casa y, si ella nos llamaba, iba a encargarse de que todos pudiéramos llegar y llegar bien. Pero, segundo, porque sabía que contaba con un equipo de personas muy fervorosas, dedicadas y comprometidas”.
Este año, más de 600 peregrinos caminaron hacia la Virgen acompañados por Fasta. A los miembros de las distintas comunidades de la Ciudad se sumaron también integrantes de la comunidad Misioneros del Nuevo Pentecostés, Escolapios y de la Fundación de la Santa Faz.
El camino hacia la Basílica de Nuestra Señora de Luján comienza en Liniers y comprende aproximadamente 60 kilómetros hasta llegar a los pies de la Virgen. La caminata de este año comenzó bajo la lluvia, pero después del mediodía el clima mejoró y los peregrinos pudieron continuar el recorrido y llegar al santuario en mejores condiciones.
“Gracias, Señor, por habernos convocado a servirte una vez más a través de Fasta y permitirnos experimentar en Luján el abrazo de María y reconocernos como hermanos”, concluyó Alejandro.