{"id":1183260,"date":"2024-07-08T11:54:48","date_gmt":"2024-07-08T14:54:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fasta.org\/?post_type=contenido&#038;p=1183260"},"modified":"2024-07-12T08:42:50","modified_gmt":"2024-07-12T11:42:50","slug":"padre-leonardo-castellani","status":"publish","type":"contenido","link":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/","title":{"rendered":"Padre Leonardo Castellani"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Prof. Juan Carlos Bilyk<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sacerdote de la Iglesia Cat\u00f3lica, doctor en psicolog\u00eda, filosof\u00eda, teolog\u00eda, sin discusi\u00f3n el m\u00e1s importante cat\u00f3lico escritor argentino. Y de entre los mejores escritores argentinos a secas, sin el \u201ccat\u00f3lico\u201d. Incluso tal vez el mejor de todos. Pero por eso mismo, por ser sacerdote cat\u00f3lico, y por haber sido un patriota \u00edntegro, es hasta el presente relegado, ignorado y hasta silenciado por el progresismo. Y, sin embargo, a pesar de todo eso, es a la vez le\u00eddo, rele\u00eddo y divulgado sin descanso por una porci\u00f3n de argentinos cabales, e incluso extranjeros biempensantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Leonardo Castellani, quien tambi\u00e9n firmara varias de sus obras con diversos seud\u00f3nimos (como ser <em>Jer\u00f3nimo del Rey <\/em>o<em> Militis Militorum, <\/em>entre otros),<em> <\/em>pas\u00f3 con su vida entera por toda clase de vicisitudes, algunas hasta dif\u00edciles de creer, y demasiadas como para ser contadas ac\u00e1. Recomendamos entonces leer alguna buena biograf\u00eda sobre su persona. Por ejemplo, la m\u00e1s extensa que se puede encontrar, en dos tomos titulados \u201cCastellani\u201d y \u201cCastellani maldito\u201d (de Sebasti\u00e1n Randle, Edic.&nbsp; V\u00f3rtice); u otras m\u00e1s breves digitalizadas, como las que puede verse en<a href=\"https:\/\/hjg.com.ar\/txt\/lc\/biog.html\"> https:\/\/hjg.com.ar\/txt\/lc\/biog.html<\/a>, en<a href=\"https:\/\/aica.org\/noticia-recuerdan-al-genial-padre-castellani-a-40-anos-de-su-fallecimiento\"> https:\/\/aica.org\/noticia-recuerdan-al-genial-padre-castellani-a-40-anos-de-su-fallecimiento<\/a>, &nbsp; o en<a href=\"https:\/\/www.elimparcial.es\/noticia\/236814\/opinion\/el-chesterton-argentino.html\"> https:\/\/www.elimparcial.es\/noticia\/236814\/opinion\/el-chesterton-argentino.html<\/a> (a sabiendas que en algunas cuestiones puntuales pueden no coincidir del todo, pues siendo tan enorme la figura de Castellani, todos sus bi\u00f3grafos pasan la vida del autor que hoy presentamos por el prisma de su propia visi\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>Dijo alguna vez el beato Federico Ozanam: \u201cNo tenemos dos vidas, una para buscar la verdad y otra para practicarla\u201d. De modo an\u00e1logo decimos ahora: no tenemos dos vidas, una para reconocer que tal o cual autor es un maestro, y otra para leerlo. Hay que leerlo ya, en esta vida, no en la vida siguiente (donde ya no hay libros). Y Leonardo Castellani es un eminente maestro y testigo de la fe cat\u00f3lica. Esto no lo dice aisladamente quien suscribe: lo sostienen todos los que buscan alguien que desde sus escritos ense\u00f1e y testimonie lo que Jesucristo revel\u00f3. Y Castellani lo hace de un modo a la vez sublime y simpar. Por eso el cardenal Antonio Quarracino, quien fuera Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, le gustaba recordar aquella definici\u00f3n del P. Hern\u00e1n Ben\u00edtez: \u201c\u00bfCastellani? G\u00e9nero \u00fanico.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, por lo dicho reci\u00e9n, y con el supuesto expresado al comienzo del primer p\u00e1rrafo, nos parece conveniente justificar aquellas expresiones, indicando algunas de las razones por las cuales leer a Leonardo Castellani es sumamente recomendable, saludable y placentero a la vez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La primera raz\u00f3n que se nos ocurre es la motivaci\u00f3n esencial de su obra<\/strong>: que, con sus escritos, el P. Castellani, y partiendo de su amor a Cristo y su Iglesia, busc\u00f3 sin descanso propagar la fe cristiana y cat\u00f3lica en las inteligencias, para desde all\u00ed iluminar los corazones con la luz verdadera, mejor a\u00fan, encenderlos con el fuego de lo alto. Porque realmente leer a Castellani ilumina con las mejores luces, y hace arder con el mejor fuego. Al leerlo queda uno deslumbrando con ideas aut\u00e9nticas, luminosas, trascendentes, que dejan \u201ccon sed de m\u00e1s\u201d. Y, por ende, deja a los aut\u00e9nticos disc\u00edpulos de Cristo con ganas de evangelizar mejor. Sus ense\u00f1anzas son, en verdad, enteramente oportunas y abundantes en orden a la Nueva Evangelizaci\u00f3n, a\u00fan cuando fueran redactadas en otros contextos hist\u00f3ricos y sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Su testimonio lo formul\u00f3 siempre seg\u00fan nuestra forma criolla de expresarnos, incluso convirtiendo nuestros modismos y costumbres en algo universal, es decir, cat\u00f3lico, y por ende apto para quien fuera en cualquier parte y en cualquier tiempo. Encontramos entonces <strong>el segundo motivo que se nos ocurre resaltar para decir por qu\u00e9 hay que leer a Castellani: su fidelidad a las tradiciones argentinas, su facilidad para hablar \u201cen criollo\u201d<\/strong>. No pod\u00eda ser de otro modo, habiendo nacido y crecido en el campo argentino, al cual amaba denodadamente y del cual jam\u00e1s reneg\u00f3, siempre orgulloso de sus ra\u00edces camperas . As\u00ed lo remarc\u00f3 una vez el P. Fosbery: <em>\u201cA Castellani no se le ocurre nada que no venga de abajo, como expresi\u00f3n de su tierra bien amada, a la que conoce y ama desde su ni\u00f1ez; o de arriba, como manifestaci\u00f3n del misterio de Dios, al que sirve desde su fe. Encontrar las cosas con Dios y encontrar las cosas desde Dios. He all\u00ed su ocurrencia. Y esto dicho con la originalidad de una expresi\u00f3n que quiebra todas las reglas de la preceptiva literaria, por dos razones: una, porque habla con el lenguaje propio de la cultura criolla; otra, porque incorpora una fina iron\u00eda, que le permite adentrarse con su juicio hasta tocar la entra\u00f1a misma de las cosas\u201d <\/em>(del prefacio de <em>Camperas<\/em>, de L. Castellani, Edic. V\u00f3rtice, 1992). No por nada la Universidad del Norte Santo Tom\u00e1s de Aquino, siendo el P. Fosbery rector de la misma, le confiri\u00f3 el Doctorado <em>Honoris Causa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparece en las palabras de nuestro Fundador <strong>el tercer motivo por el cual debi\u00e9ramos leer a Castellani: el uso filoso y docente que hace de la iron\u00eda<\/strong>, de un humor tan de nuestra tierra que \u2014a diferencia del humor chestertoniano, que provoca una sonrisa c\u00f3mplice con sus apariciones inesperadas\u2014 nos hace estallar en risa franca cuando brota una y otra vez en sus escritos. En efecto, Castellani ser\u00eda fino, como dice el P. Fosbery, pero no precisamente sutil con sus ocurrencias. Como apologista criado en el campo argentino, sus palabras eran verdaderos rebencazos, pero dados con amor, con desparpajo, sin disimulos, como esos golpes en la espalda que dan los amigos, y que dejaban sin respuesta a su ocasional destinatario, es decir, dirigidos por caridad, no para herir sino para sanar, para enmendar. En suma, para que el otro se despierte. Este humor castellaniano, del que nunca se dir\u00e1 bastante, contrastaba con su sobria personalidad, seg\u00fan nos enteramos por quienes tuvieron la gracia de conocerlo personalmente. Por ello uno va pregunt\u00e1ndose, a medida que avanza en la lectura de sus escritos, \u00bfcon qu\u00e9 humorada se saldr\u00e1 ahora el padre? Aunque eso ser\u00eda quedarse en la superficie. Porque el humor era uno de sus recursos, pero no el \u00fanico (sus neologismos, por ejemplo, eran otro), aunque s\u00ed el que se pod\u00eda encontrar en toda su obra: en la poes\u00eda, la f\u00e1bula, el cuento, la novela, el teatro, el ensayo, la ex\u00e9gesis, la filosof\u00eda, la teolog\u00eda, y sigue la lista. La iron\u00eda le sal\u00eda tan natural como sus ra\u00edces criollas. Demos un ejemplo. Cuando escrib\u00eda acerca de las relaciones entre inteligencia, virtud y gobierno \u2014grand\u00edsimo tema moral\u2014, dec\u00eda que \u201cno se puede responder \u00fatilmente sin hacer una cantidad de distinciones, o sea, sin filosofar\u201d. Y para explicarlo tom\u00f3 por el lado del \u201cser tonto\u201d, vali\u00e9ndose de una comedia de Tirso de Molina (\u201c\u00bfEs mejor un rey tonto que un rey malo?\u201d), detallando que \u201chay que empezar por explicar qu\u00e9 se entiende por tonto (\u2026) todos somos tontos en alg\u00fan grado o minuto (\u2026) Si damos a \u00abtonto\u00bb el significado de cortedad de ingenio, es decir, pocos alcances naturales, mente poco amueblada, de reducido campo lum\u00ednico, salen inmediatamente las siguientes caracterol\u00f3gicas: tonto = ignorante; simple = tonto que se sabe tonto; necio = tonto que no se sabe tonto; fatuo= tonto que no se sabe tonto y quiere gobernar encima (o hacer-que-gobierna a otros). Esta \u00faltima variedad es la tremenda, mientras las dos primeras no son malas, y hasta con ciertas condiciones fueron amadas por Cristo, el cual dijo \u00abAl\u00e1bote, Padre del cielo, que escondiste este saber a los sabios y lo descubriste a los simplezuelos\u00bb. Ha habido santos simples, como san Sime\u00f3n el Simple, san Pedro Claver, san Sans\u00f3n el Loco, el Cura de Ars, san Jos\u00e9 de Cupertino, y los regocijantes Fray Jun\u00edpero y Fray Gil, compa\u00f1eros de san Francisco, y patronos de todos los giles cristianos del universo\u201d (<em>Las ideas de mi t\u00edo el cura<\/em>, Edic. Excalibur, 1984, p\u00e1gs. 25-26).<\/p>\n\n\n\n<p>Mencionemos <strong>el cuarto punto a tener en cuenta. Su car\u00e1cter prof\u00e9tico y sin filtros<\/strong> \u2014que llev\u00f3 a Octavio Sequeiros a designarlo como \u201cel profeta inc\u00f3modo\u201d\u2014 se percibe n\u00edtidamente en su amor a la Patria, y por raz\u00f3n de los dolores que le causaban sus males. Probablemente fue \u00e9l quien mejor supo leer la historia patria y el ser argentino desde la fe. En verdad, todo fiel creyente que ama su Patria tiene en Castellani un arquetipo, es decir, un modelo de creyente patriota y de lector l\u00facido de la historia. Es casi un lugar com\u00fan hacer un paralelismo entre Leonardo Castellani y Gilbert Keith Chesterton, entre nuestro grandioso apologista criollo y el grand\u00edsimo apologista ingl\u00e9s, con la ventaja que ten\u00eda Castellani de haber le\u00eddo a Chesterton (a quien rotulaba como \u201cel rey del sentido com\u00fan\u201d). Y as\u00ed, haciendo un imaginario camino inverso, con Chesterton reflexionando sobre Castellani, y aprovechando un momento en que el genial ingl\u00e9s despotricaba contra el ruidoso e inf\u00e9rtil amor a su naci\u00f3n que profesaban en su tiempo los \u201cpatrioteros\u201d, podr\u00edamos vislumbrar entre l\u00edneas a Castellani. En efecto, dec\u00eda Chesterton: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no hay un patriotismo noble, central, intelectual, un patriotismo de la cabeza y el coraz\u00f3n, y no simplemente de los pu\u00f1os y las botas? (\u2026) Recalamos en cosas fr\u00edvolas y burdas para nuestro patriotismo por una simple raz\u00f3n: somos el \u00fanico pueblo del mundo al que no se le ense\u00f1a en la infancia su propia literatura y su propia historia\u201d (<em>La cosa y otros art\u00edculos de fe<\/em>; Espuela de Plata, 2010, p\u00e1gs. 126-127). Entonces, reconociendo el amor a la Patria como amor prioritario, como primer amor al pr\u00f3jimo, encontramos en nuestro autor una gu\u00eda firme y segura, de alguien que ama a su Patria porque la conoci\u00f3 desde \u201csus entra\u00f1as\u201d, como le\u00edmos antes en el P. Fosbery.<\/p>\n\n\n\n<p>Se nos ocurre <strong>un quinto motivo m\u00e1s para leer a Castellani. Cuando no escrib\u00eda sobre las cosas que se le ocurr\u00edan por obra de su propio genio, gustaba comentar los escritos perennes de los m\u00e1s grandes autores: Arist\u00f3teles, san Agust\u00edn, santo Tom\u00e1s<\/strong> (tradujo y coment\u00f3 los cinco primeros tomos de la <em>Suma Teol\u00f3gica<\/em> editada en nuestro pa\u00eds por el <em>Club de Lectores<\/em>)\u2026 Pero a la vez expresaba que \u201clos libros duran m\u00e1s que los hombres, pero no son, propiamente hablando, eternos. Arrebatados por la corriente ineluctable del tiempo, que en nuestros d\u00edas parece precipitarse m\u00e1s vertiginosamente, los libros tambi\u00e9n pasan. Aunque cuando son grandes, no pasan nunca del todo\u201d (<em>San Agust\u00edn y nosotros<\/em>, ediciones Jauja, 2000, p\u00e1g. 32). Ciertamente \u00e9l no ve\u00eda sus libros entre esas grandes obras a los que hac\u00eda referencia, pero \u00a1c\u00f3mo se preocup\u00f3 para que esas grandes obras de la historia sean conocidas y le\u00eddas, habiendo sido le\u00eddas primero por \u00e9l! (incluso en los idiomas originales, Castellani dominaba nueve lenguas). El padre Alberto Ezcurra comentaba que, en cierta oportunidad, cuando a\u00fan era seminarista, vio en una misa al c\u00e9lebre padre Castellani, y luego de pedirle su bendici\u00f3n le pidi\u00f3 un consejo, a lo cual nuestro sacerdote se limit\u00f3 a responderle severamente: \u201cNo hay tiempo, lea los cl\u00e1sicos\u201d.&nbsp; Nosotros creemos que algunos libros suyos perfectamente pueden quedar como obras cl\u00e1sicas, porque sus ense\u00f1anzas \u2014de base doctrinal consistente\u2014 son de alcance universal. O m\u00ednimamente en Argentina, donde pocos lo recuerdan. Consideremos como par\u00e1metro que Argentina tiene muchos y muy buenos maestros creyentes escritores, y todos ellos lo tienen un\u00e1nimemente a Castellani como su maestro. El padre Leonardo es en verdad maestro de maestros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como sexto motivo para leer al P. Castellani (habiendo a\u00fan m\u00e1s, pero a nuestro criterio el principal, y por eso lo ponemos al final), es que \u00e9l, agudo fil\u00f3sofo y elevado te\u00f3logo, brill\u00f3 por su tarea exeg\u00e9tica<\/strong>. Ac\u00e1 algunos fruncen el ce\u00f1o, pero esto es porque se detienen en que a veces Castellani propon\u00eda como posibilidad, cuando no hab\u00eda definici\u00f3n dogm\u00e1tica, opiniones algo arriesgadas o, como dec\u00eda alguien por ah\u00ed, \u201calgo extravagantes\u201d. Sin embargo, aqu\u00ed nosotros hacemos referencia a su ortodoxia a prueba de balas (es decir, con s\u00f3lida base en la Tradici\u00f3n y en el Magisterio), cuando nos ense\u00f1a acerca de las Escrituras. Sobre todo, por ese don que le ven\u00eda de lo alto unido a su talento natural, para aplicar el Evangelio a su realidad \u2014a la de su tiempo\u2014, lo que es perfectamente extensible a nuestro aqu\u00ed y hoy (y por eso hablamos de su car\u00e1cter prof\u00e9tico). Leer el Evangelio en particular y la Sagrada Escritura en general, explicados por Castellani, es motivo de crecimiento en la fe, a la vez que de gozo literario. Por ejemplo, quien suscribe ley\u00f3 por primera vez en Castellani, comentando la Navidad de Jesucristo, y sin verlo escrito por ning\u00fan otro, algo tan elemental y profundo como esto: \u201cCristo quiso nacer en la mayor pobreza, quiso hacernos ese obsequio a los pobres. La piedad cristiana se enternece sobre ese rasgo y hace muy bien; pero ese rasgo no es lo esencial de este misterio: no es el misterio. El misterio inconmensurable es que Dios haya nacido. Aunque hubiese nacido en el Palatino, en local de m\u00e1rmoles y cuna de seda, con la guardia pretoriana rindiendo honores, y Augusto postrado ante \u00c9l, el misterio era el mismo. El Dios invisible e incorp\u00f3reo, que no cabe en el universo, tom\u00f3 cuerpo y alma de hombre, y apareci\u00f3 entre los hombres, lleno de gracia y verdad; \u00e9se es el misterio de la Encarnaci\u00f3n, la suma de todos los misterios de la Fe. Bueno es que los ni\u00f1os se enternezcan ante las pajas del pesebre y la mula y el buey, que los poetas canten (\u2026) y que los predicadores derramen l\u00e1grimas sobre la pobreza del Verbo Encarnado; pero los adultos han de hacerse capaces de la grandeza del misterio y han de espantarse no tanto de que Dios sea un ni\u00f1o pobre, sino simplemente de que sea un Ni\u00f1o\u201d (<em>El Evangelio de Jesucristo<\/em>; editorial V\u00f3rtice; 1997).<\/p>\n\n\n\n<p>Para ir cerrando esta semblanza, conviene destacar que Castellani no se pavoneaba por sus escritos aunque, no obstante su sencillez y aprecio m\u00e1s bien moderado por su obra, sab\u00eda que lo suyo hac\u00eda bien, o al menos era lo que pretend\u00eda. \u00c9l, que obviamente se sab\u00eda escritor, no buscaba ni el reconocimiento ni la fama, s\u00f3lo quer\u00eda poner por escrito la riqueza de su inteligencia empapada hasta la ra\u00edz por la fe \u2014y que le pagaran lo que le correspond\u00eda para poder vivir, porque no com\u00eda vidrio\u2014. Con m\u00e1s de 60 obras suyas editadas y reeditadas, y varias m\u00e1s que a\u00fan esperan su turno (sin contar las muchas que se escribieron acerca de su figura y genio), en verdad Leonardo Castellani es un \u201cg\u00e9nero \u00fanico\u201d. Por ello, y para concluir, parece oportuno traer las palabras de un escritor y cr\u00edtico literario espa\u00f1ol, quien hace no mucho tiempo descubri\u00f3 a Castellani, y desde entonces propaga sin descanso su obra: \u201cCastellani fue un escritor de insuperable expresividad, pensamiento profundo e irresistible desenfado. Ten\u00eda sensibilidad de gran poeta que le permit\u00eda mirar m\u00e1s adentro y clarividencia de gran profeta que le permit\u00eda mirar m\u00e1s all\u00e1; y, sobre estas raras dotes, ten\u00eda el precioso don divino de contemplar las cosas abarcadoramente, con capacidad para conocer a un tiempo lo natural y lo sobrenatural, con la mirada de \u00e1guila clavada siempre en el horizonte escatol\u00f3gico, manantial desde el que se nutre la esperanza cristiana. Cultiv\u00f3 casi todos los g\u00e9neros literarios \u2013poes\u00eda y novela, relato y ensayo, cr\u00edtica literaria y ex\u00e9gesis b\u00edblica\u2013; y todos los g\u00e9neros los bautiz\u00f3 con su peculiar\u00edsimo estilo, a la vez polemista y apolog\u00e9tico, en el que comparece el hombre sufriente que Castellani sin duda fue, pero tambi\u00e9n el hombre que, en medio de sus padecimientos, se ata en obediencia a Jesucristo, para preservar \u00edntegra su libertad\u201d (Juan Manuel de Prada, en<em> L\u2019Osservatore Romano<\/em>, 1\/8\/2015).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Algunas obras literarias de Leonardo Castellani (entre par\u00e9ntesis, a\u00f1o de la 1\u00aa edici\u00f3n, algunas de ellas p\u00f3stumas)<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Camperas <\/em>(originalmente <em>Bichos y personas,<\/em> 1931)<em>;<\/em> <em>Historias del Norte bravo<\/em> (1936); <em>Martita Ofelia y otros cuentos de fantasmas<\/em> (1939); <em>El nuevo gobierno de Sancho <\/em>(1942);<em> Las canciones de Militis <\/em>(1945);<em> Cr\u00edtica literaria <\/em>(1945); <em>Cristo \u00bfvuelve o no vuelve? <\/em>(1951)<em>;<\/em> <em>El libro de las oraciones <\/em>(1951);<em> Los papeles de Benjam\u00edn Benavides <\/em>(1954); <em>Su majestad Dulcinea<\/em> (1956);<em> El Evangelio de Jesucristo <\/em>(1957)<em>; Las par\u00e1bolas de Cristo <\/em>(1959); <em>Doce par\u00e1bolas cimarronas<\/em> (1960); <em>El Apokalypsis de san Juan <\/em>(1963)<em>; Dec\u00edamos ayer <\/em>(1968);<em> De Kierkegaard a Tom\u00e1s de Aquino <\/em>(1973); <em>Nueva cr\u00edtica literaria <\/em>(1976);<em>Las ideas de mi t\u00edo el cura<\/em> (1984); <em>Freud<\/em> (1996), <em>San Agust\u00edn y nosotros <\/em>(2000); etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P\u00e1rrafos seleccionados de una de sus obras:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como ya hemos incluido varios escritos de Leonardo Castellani en el art\u00edculo, queremos presentar aqu\u00ed dos breves relatos de su primera obra publicada: <em>Camperas<\/em> (y que, su primera edici\u00f3n, le fuera prologada nada menos que por Hugo Wast, y la m\u00e1s reciente por el P. Fosbery, como se mencion\u00f3 m\u00e1s arriba):<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa Oveja y el Carnero miraban el Perro Pastor.<\/p>\n\n\n\n<p>Dijo la Oveja:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 lindo tipo!<\/p>\n\n\n\n<p>-Es un tipo raro -dijo el Carnero.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQu\u00e9 cosa es ser raro? -pregunt\u00f3 ella.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ser raro es no ser como yo -dijo el Carnero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUna vez atraparon a un monje que ven\u00eda huyendo a toda furia mirando hacia atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1P\u00e1rese! \u00a1P\u00e1rese, don! \u00a1Ad\u00f3nde va!<\/p>\n\n\n\n<p>El anacoreta estaba que no lo sujetaban ni a pial doble.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQu\u00e9 le pasa? \u00bfQui\u00e9n lo corre?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfLo persigue alguna fiera?<\/p>\n\n\n\n<p>-Peor -dijo el ermita\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfLo persigue <em>la viuda<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>-Peor.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfLo persigue la muerte?<\/p>\n\n\n\n<p>El anacoreta dio un grito:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Algo peor que la demencia! &#8211; y sigui\u00f3 huyendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ven\u00eda atr\u00e1s al galope un necio con poder\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Prof. Juan Carlos Bilyk Sacerdote de la Iglesia Cat\u00f3lica, doctor en psicolog\u00eda, filosof\u00eda, teolog\u00eda, sin discusi\u00f3n el m\u00e1s importante cat\u00f3lico escritor argentino. Y de entre los mejores escritores argentinos a secas, sin el \u201ccat\u00f3lico\u201d. Incluso tal vez el mejor de todos. Pero por eso mismo, por ser sacerdote cat\u00f3lico, y por haber sido un patriota [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"featured_media":1183293,"template":"","tipo-contenido":[97,159],"historial":[91],"class_list":["post-1183260","contenido","type-contenido","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tipo-contenido-autor-tym","tipo-contenido-formativo","historial-destacado"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Padre Leonardo Castellani - Fasta<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"fr_FR\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Padre Leonardo Castellani - Fasta\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Prof. Juan Carlos Bilyk Sacerdote de la Iglesia Cat\u00f3lica, doctor en psicolog\u00eda, filosof\u00eda, teolog\u00eda, sin discusi\u00f3n el m\u00e1s importante cat\u00f3lico escritor argentino. Y de entre los mejores escritores argentinos a secas, sin el \u201ccat\u00f3lico\u201d. Incluso tal vez el mejor de todos. Pero por eso mismo, por ser sacerdote cat\u00f3lico, y por haber sido un patriota [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Fasta\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/MovimientoFasta\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-07-12T11:42:50+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.fasta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Leonardo-Castellani-7-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Dur\u00e9e de lecture estim\u00e9e\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"14 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/contenido\\\/padre-leonardo-castellani\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/contenido\\\/padre-leonardo-castellani\\\/\",\"name\":\"Padre Leonardo Castellani - Fasta\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/contenido\\\/padre-leonardo-castellani\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/contenido\\\/padre-leonardo-castellani\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/07\\\/Leonardo-Castellani-7-1.jpg\",\"datePublished\":\"2024-07-08T14:54:48+00:00\",\"dateModified\":\"2024-07-12T11:42:50+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/contenido\\\/padre-leonardo-castellani\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"fr-FR\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/contenido\\\/padre-leonardo-castellani\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"fr-FR\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/contenido\\\/padre-leonardo-castellani\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/07\\\/Leonardo-Castellani-7-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/07\\\/Leonardo-Castellani-7-1.jpg\",\"width\":1920,\"height\":1080},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/contenido\\\/padre-leonardo-castellani\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Contenido\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/contenido\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"Padre Leonardo Castellani\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/\",\"name\":\"Fasta\",\"description\":\"Fraternidad de Agrupaciones Santo Tom\u00e1s de Aquino\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"fr-FR\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/#organization\",\"name\":\"Fasta\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"fr-FR\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/08\\\/Marca-Fasta.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/08\\\/Marca-Fasta.png\",\"width\":1595,\"height\":644,\"caption\":\"Fasta\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.fasta.org\\\/fr\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/MovimientoFasta\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Padre Leonardo Castellani - Fasta","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/","og_locale":"fr_FR","og_type":"article","og_title":"Padre Leonardo Castellani - Fasta","og_description":"Prof. Juan Carlos Bilyk Sacerdote de la Iglesia Cat\u00f3lica, doctor en psicolog\u00eda, filosof\u00eda, teolog\u00eda, sin discusi\u00f3n el m\u00e1s importante cat\u00f3lico escritor argentino. Y de entre los mejores escritores argentinos a secas, sin el \u201ccat\u00f3lico\u201d. Incluso tal vez el mejor de todos. Pero por eso mismo, por ser sacerdote cat\u00f3lico, y por haber sido un patriota [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/","og_site_name":"Fasta","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/MovimientoFasta","article_modified_time":"2024-07-12T11:42:50+00:00","og_image":[{"width":1920,"height":1080,"url":"https:\/\/www.fasta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Leonardo-Castellani-7-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Dur\u00e9e de lecture estim\u00e9e":"14 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/","url":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/","name":"Padre Leonardo Castellani - Fasta","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.fasta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Leonardo-Castellani-7-1.jpg","datePublished":"2024-07-08T14:54:48+00:00","dateModified":"2024-07-12T11:42:50+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/#breadcrumb"},"inLanguage":"fr-FR","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"fr-FR","@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.fasta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Leonardo-Castellani-7-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.fasta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Leonardo-Castellani-7-1.jpg","width":1920,"height":1080},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/padre-leonardo-castellani\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Contenido","item":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/contenido\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Padre Leonardo Castellani"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/#website","url":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/","name":"Fasta","description":"Fraternidad de Agrupaciones Santo Tom\u00e1s de Aquino","publisher":{"@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"fr-FR"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/#organization","name":"Fasta","url":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"fr-FR","@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.fasta.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Marca-Fasta.png","contentUrl":"https:\/\/www.fasta.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Marca-Fasta.png","width":1595,"height":644,"caption":"Fasta"},"image":{"@id":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/MovimientoFasta"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/contenido\/1183260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/contenido"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/contenido"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/contenido\/1183260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1191935,"href":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/contenido\/1183260\/revisions\/1191935"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1183293"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1183260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"tipo-contenido","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tipo-contenido?post=1183260"},{"taxonomy":"historial","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fasta.org\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/historial?post=1183260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}